Crónica de lo cotidiano

A mí querido amigo B. B Rodríguez que intento explicarme la magia de comprar

10am la puerta se abre, aun tengo el cansancio de la noche anterior y tengo que soportar la amabilidad hipócrita de las personas – buenos días bienvenidos- respondo con una sonrisa tenue mientras pienso es BUEN DÍA, llego al final del pasillo me dan una canasta y me hacen las peguntas típicas, sigo con mi sonrisa he intento no jalarme el cabello de la desesperación y en mi mente únicamente existe una pregunta ¿a qué hora terminara para irnos?

12:30pm sigo al final del pasillo sentado, ahora sin sonrisa, con la mano en la cabeza y con la canasta llena –Listo- ¡por fin! la palabra que esperaba con ansia, saco de nuevo mi sonrisa falsa – ¿segura?- -sí, pero deja la canasta allí- -¿y las cosas? – -primero quiero ir para allá- la sonrisa falsa desaparece y mi cara se torna de aburrida a enojo, dejo la canasta oculta y doy a mi pesar los primeros paso y mis tripas comienzan a rugir del hambre.

1:30pm más saludos, más cortesías, tengo hambre he caminado y caminado y siento que estoy buscando un tesoro y no se cuanto tiempo me llevara, sigo ocultando canasta llenas de las mismas cosas y siento que vivo en un constante flash back yo no resisto, busco una distracción pero a dónde volteo están las mismas cosas, las mismas personas, las mismas cortesías falsas y ahí es cuándo pienso ¿por qué acepte?, ¿por qué lo hice?, en este momento estaría en mi casa leyendo algún libro o disfrutando del playlist de Julio Sosa y no muriendo de hambre y dando pasas casi inexistentes, – ¿Dónde estas?- -aquí, ¿ya nos vamos?- se dibuja una sonrisa picara en su rostro que me hace sospechar que tendré que esconder de nuevo la canasta, así que me adelanto a su respuesta tomo la canasta la oculto y doy pasas agigantados casi corriendo.

2:30 me dispongo a comer y aunque le veo a los ojos mi mente esta muy lejos de allí y pienso en que momento terminara de hablar y de comprar, respondo con movimientos de cabeza afirmativos a sus comentarios como si en verdad comprendiera lo que dice, así que mientras continua con su chacoteo intento conectarme alguna red social y mi móvil no tiene pila, esto si es una verdadera desgracia y para colmo el organismo ya hizo lo propio y me estoy cagando de lo que comí, de la desesperación y del coraje.
4:00pm por fin he comido, y pienso ¿por qué es tan difícil decirse por algo? si vas por un pantalón toma el de tu talla y color que deseas y listo. Si vas por camisetas la misma historia ¿por qué tardar tanto midiéndose las cosas? O ¿por qué salir de un lugar a otro y regresar a donde mismo por la mismas cosas?

5:30pm sigo en este laberinto que no tiene final pero ahora con un poco de calma, el aburrimiento me acompaña, cargo cinco bolsas con diferentes productos, vamos regresando tienda por tienda como siguiendo los migajones que Hanzel y Gretel nunca pudieron encontrar, pero ahora no busca, sólo descarta cosas de las canastas ocultas y algunas canastas quedan desechadas por completo como mi tiempo.

8:00pm regresamos a la primer tienda siento que por fin terminara el martirio –buenas noches- esta vez no intento ni sonreír paso de largo mientras pienso es BUENA NOCHE y entre dientes digo gracias, busco rápidamente la canasta para apresurar la partida. –Olvida la canasta, ya tengo la ropa que necesito- -entonces que diablos haces aquí- -necesito zapatos y al llegar mire unos que van bien con uno de los vestidos-

9:00pm no hay zapatas y me estrés se nota cada vez más en mi frente –bueno no encontré los zapatos- -no que los habías mirado al llegar- -jajaja si, pero ya no me gustaron- -¿y por qué nos fuimos?- -ya nos vamos, ya casi cierran- mi rostro se ilumina por fin una verdadera sonrisa de satisfacción, la primer alegría del día y por una cosa tan simple – ¿y tus zapatos qué?- pregunto por cortesía –no te preocupes, mañana venimos.-

10.00pm estoy en casa cansado con sueño y esperando el augurado tormento y aquí es dónde me pregunto ¿cómo te puede gustar ir de compras?

7:00am –despierta- -¿qué hora es?- -las siete- -pero quedamos que a las diez- -eso fue ayer, hoy quiero ver todas las tiendas TODAS-

One comment on “Crónica de lo cotidiano

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s